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Práctico 11 min de lectura

Cómo llegar a la Antártida: Ushuaia, el Drake y el fly-cruise

Cómo llegar a la Antártida desde España: vuelo a Buenos Aires y Ushuaia, el Paso de Drake y la alternativa fly-cruise desde Punta Arenas. Márgenes reales.

OL
Olivia
Actualizado 30 de junio de 2026
Barco de expedición polar navegando entre icebergs azules en el canal antártico con cielo despejado

La Antártida no es un destino al que simplemente “se llega”. La logística para llegar a ese continente de hielo es parte de la aventura —y parte de lo que no debe improvisarse. Te lo digo desde la experiencia de haberlo visto fallar: hay viajeros que han perdido el barco, o que han llegado a Ushuaia con las horas contadas y el corazón en un puño por culpa de un viento que nadie anuncia en los folletos. Esta guía es para que eso no te pase a ti.

Aquí tienes la ruta real, paso a paso, con los tiempos reales, los márgenes que necesitas y las opciones que existen según tu perfil y tu presupuesto.

La ruta principal: de España a Buenos Aires

No hay vuelos directos de España a Ushuaia. El camino empieza siempre por Buenos Aires (aeropuerto internacional Ezeiza, EZE), que es el gran hub de entrada al cono sur.

Desde Madrid, la opción más cómoda suele ser Iberia, que opera vuelo directo Madrid-Ezeiza en unas 13–14 horas (verificar disponibilidad y frecuencias para tu temporada). Air Europa también cubre la ruta desde Madrid con escala habitual en São Paulo o directa según la temporada. LATAM Airlines opera desde Barcelona y Madrid con escala en Lima o São Paulo. Aerolíneas Argentinas tiene vuelo directo Madrid-Buenos Aires. En total, cuenta con 13–16 horas de vuelo dependiendo de la ruta y posibles escalas.

Mi consejo práctico: salvo que tengas conexión perfecta, duerme una noche en Buenos Aires. Además de necesaria, es un buen comienzo: Buenos Aires merece una cena en Palermo, un café en San Telmo y dormir bien antes de seguir al sur.

Buenos Aires → Ushuaia: el último salto

El segundo tramo es el que más se ignora en la planificación y el que más complicaciones genera. Buenos Aires a Ushuaia no son cuatro horas en avión de línea; son cuatro horas en avión con la Patagonia de por medio, y la Patagonia tiene su propio criterio sobre cuándo se vuela.

Las aerolíneas que operan esta ruta (verificar disponibilidad 2026-2027):

  • Aerolíneas Argentinas: la opción más frecuente y con mayor capacidad, desde el aeropuerto Jorge Newbery (AEP, Aeroparque) en Buenos Aires. Orientativamente desde ~150–200 USD ida (verificar).
  • Flybondi: aerolínea low-cost argentina, a veces desde ~80 USD (verificar); sale del aeropuerto de Ezeiza.
  • JetSMART: otra opción low-cost con precios competitivos (verificar).

La duración del vuelo es de ~3 horas 40 minutos. El aeropuerto de destino es el Malvinas Argentinas (USH), a unos 4 km del centro de Ushuaia.

Reserva con antelación. En temporada antártica (noviembre–marzo), los vuelos a Ushuaia se llenan meses antes. Los viajeros de crucero de expedición son decenas de miles por temporada, y todos convergen en el mismo corredor aéreo. Si llegas tarde a buscar vuelo, no encontrarás plaza o pagarás el doble.

Por qué llegar a Ushuaia al menos un día antes del embarque

Este punto lo repito porque importa: al menos un día completo antes del zarpe. Si tu barco sale el martes por la tarde, tú deberías estar en Ushuaia el lunes. Idealmente el domingo.

Las razones son acumulativas:

  1. Viento patagónico: el aeropuerto de Ushuaia cierra o limita operaciones con cierta frecuencia durante los meses de temporada. No es un evento raro; es estadísticamente probable que suceda algún retraso en tu ventana de vuelo.
  2. Cadena de conexiones: si algo falla en el vuelo España-Buenos Aires, necesitas tiempo para reorganizar el tramo Buenos Aires-Ushuaia.
  3. Check-in del crucero: los operadores suelen abrir el embarque en la tarde y requieren documentación, kit de equipamiento, briefings de seguridad. Llegar justos genera estrés innecesario.
  4. Psicológico: entrar a la Antártida con el cuerpo ya en hora argentina, sin jet-lag agudo, marca diferencia en los primeros días a bordo.

Con dos noches en Ushuaia, ni te acordarás de esa presión.

Qué ver en Ushuaia mientras esperas

Ushuaia no es solo el aeropuerto de la Antártida. Es la ciudad más austral del mundo con título oficial (con permiso de Puerto Williams, al otro lado del canal), y tiene carácter propio. No es una tarde de relleno: es una antesala que pone en contexto el viaje que viene.

Lo imprescindible con una tarde o un día libre:

Parque Nacional Tierra del Fuego. A unos 12 km del centro. Bosque de lengas, turberas, costa del canal Beagle con vista al sur. El tren del fin del mundo (Tren del Fin del Mundo) lleva hasta la entrada del parque con cierto encanto retro. Las vistas del canal, con Chile al otro lado, ya te sitúan geográficamente: estás en el extremo del mundo.

El canal Beagle. Navegación de 3–4 horas por el mismo canal que recorrió Darwin a bordo del HMS Beagle en los años 1830. Se ven lobos marinos, cormoranes y, si hay suerte, algún delfín austral. Varios operadores locales salen del muelle central de Ushuaia (verificar disponibilidad y precios en destino).

El centro histórico. La cárcel de Ushuaia —el antiguo presidio que sirvió de confinamiento en el fin del mundo— alberga hoy un museo interesante sobre la historia penal argentina y las expediciones polares. Y la vista de los montes nevados desde cualquier calle del centro no tiene trampa.

El canal Beagle desde Ushuaia al atardecer, Tierra del Fuego

El Paso de Drake: honestidad sobre esas 48 horas

El Paso de Drake es la masa de agua que separa el Cabo de Hornos (Argentina) de las Islas Shetland del Sur, la primera tierra antártica. Son unos 800 km de océano abierto, sin masas de tierra que frenen el viento, donde se juntan los tres grandes océanos del planeta: Atlántico, Pacífico e Índico. El resultado es el tramo de mar más agitado del mundo.

La travesía dura aproximadamente 48 horas en cada sentido —4 días de navegación en total entre ida y vuelta— y puede ser cualquier cosa. En el mundillo de los cruceros antárticos existen dos términos que lo resumen:

  • “Drake Lake”: condiciones calmadas, brisa suave, olas de 2–3 metros. La travesía es un paseo. Los naturalistas dan charlas en el salón, los albatros acompañan al barco desde cubierta y muchos pasajeros la recuerdan como uno de los momentos más impresionantes del viaje.
  • “Drake Shake”: vientos que generan olas de 8–12 metros. El barco cabecea y se escora. El 50% de los pasajeros sienten mareo en algún grado, incluso con medicación. El comedor se vacía y los pasillos se vuelven un ejercicio de equilibrio.

El “Drake Lake” es el menos frecuente: los operadores estiman que se da en menos de uno de cada cuatro cruces, aunque no existe estadística oficial publicada. Planifica asumiendo el peor y agradece si viene el mejor.

Medicación: empiézala antes de zarpar. Las opciones más habituales (consulta siempre con tu médico antes de embarcarte):

  • Parches de escopolamina: se aplican detrás de la oreja 4 horas antes de zarpar. Muy efectivos. No recomendados para mayores de 50 años sin consulta médica previa (verificar).
  • Dramamine (dimenhidrinato) o Meclizine/Bonine: pastillas de venta libre. Producen somnolencia.
  • Pulseras de acupresión Sea-Band: sin efectos secundarios; útiles como complemento.
  • Fenergan (prometazina): el médico de a bordo suele disponer de ella para casos severos.

La clave es empezar la medicación antes de notar síntomas. Una vez instalado el mareo, recuperarse cuesta mucho más.

El cruce, en cualquier caso, forma parte de la experiencia. Muchos viajeros que temían el Drake lo recuerdan como uno de los momentos más épicos del viaje. Cruzar esas aguas a bordo de un barco de expedición, con albatros errantes planeando a metros de la barandilla y un naturalista explicando la oceanografía polar, tiene su propia grandeza.

La alternativa: el fly-cruise desde Punta Arenas

Para quien el Drake representa un obstáculo insalvable —ya sea por tiempo, predisposición extrema al mareo, movilidad reducida o preferencia pura por la eficiencia—, existe una alternativa real: el fly-cruise.

La mecánica es sencilla: en lugar de embarcar en Ushuaia y navegar 48 horas, vuelas en charter privado desde Punta Arenas (Chile) hasta la Isla Rey Jorge, en las Islas Shetland del Sur, a solo 120 km del continente antártico. El vuelo dura aproximadamente 2 horas. Allí embarcas directamente en el barco de expedición, que ya está esperando, y los días de la Antártida empiezan de inmediato.

Hay dos modalidades:

  • Fly-fly: vuelo en la ida y en la vuelta. Máximo tiempo en Antártida. Totalmente al margen del Drake.
  • Fly-sail: vuelas en un sentido y navegas el Drake en el otro. Experiencia mixta, algo más económica, y permite vivir la travesía oceánica sin asumir los 4 días completos.

Los operadores que ofrecen fly-cruise (verificar disponibilidad para tu temporada): Antarctica21 (pionero en este formato, opera con el M/V Magellan Explorer), Quark Expeditions (“Antarctic Express: Fly the Drake”), Silversea (“Antarctica Express”) y Swoop Antarctica como agencia especializada con varios barcos.

Lo que el fly-cruise no elimina: la dependencia del tiempo. El vuelo charter a la Isla Rey Jorge puede retrasarse 24–48 horas por meteorología adversa en destino. No es raro: la pista de aterrizaje de la isla es pequeña y las condiciones cambian rápido. Esto significa que si tienes un vuelo intercontinental programado para el día siguiente de aterrizar en Punta Arenas, estás asumiendo el mismo tipo de riesgo que con el Drake, solo que en tierra y en un hotel de Punta Arenas en lugar de en un camarote.

El fly-cruise cuesta orientativamente un 20–40% más que la misma ruta en barco, por el coste del charter aéreo (verificar según operador y temporada).

Avioneta chárter en la isla Rey Jorge, alternativa fly-cruise a la Antártida

¿Drake o fly-cruise? Por perfil

No hay una respuesta correcta para todos. Esta es mi lectura honesta según el perfil del viajero:

Elige el Drake si:

  • Tienes al menos 10–12 días disponibles para la experiencia completa.
  • La travesía oceánica te atrae como parte del viaje (a la mayoría les acaba atrayendo).
  • Tu presupuesto es ajustado en el contexto del crucero.
  • Quieres la experiencia antártica más completa y menos mediada.

Elige el fly-cruise si:

  • Tu ventana de tiempo es corta (7–10 días) y no puedes sacrificar 4 de ellos navegando.
  • Tienes una predisposición severa al mareo que no se controla bien con medicación.
  • Movilidad reducida que complica los días de Drake intenso a bordo.
  • El tiempo es literalmente más valioso que el coste adicional.

Una nota sobre el fly-sail: si quieres vivir el Drake pero sin hacerlo en los dos sentidos, el fly-sail es un equilibrio razonable. Volar a la ida y navegar a la vuelta (o al revés) reduce a la mitad los días de travesía y te da la experiencia oceánica sin multiplicarla.

Los márgenes de regreso: el error más caro

Si la llegada tiene sus trampas, la salida tiene la más cara de todas: no dejar suficiente margen entre el desembarco y el vuelo intercontinental de vuelta.

Los cruceros antárticos llegan a Ushuaia (o a Punta Arenas, en el caso del fly-cruise) con el tiempo calculado, pero el mar y la meteorología no negocian con el itinerario. Un retraso de 24 horas en la vuelta por mal tiempo en el Drake no es un escenario catastrófico; es algo que sucede con cierta regularidad.

Si tu vuelo Madrid o Barcelona sale el día después del desembarco previsto, y el barco llega con retraso, perderás ese vuelo. Y los vuelos desde Buenos Aires a España no se consiguen en el día.

Mi recomendación: deja al menos 2 noches en Ushuaia o Buenos Aires tras el desembarco previsto antes de cualquier vuelo intercontinental. Si el barco llega puntual, esos días son para recuperarte, para una cena tranquila en Buenos Aires o para explorar un poco más de Argentina. Si el barco se retrasa, serán los días más valiosos que hayas planificado en tu vida.

Esta holgura también tiene un beneficio secundario que no se menciona bastante: el regreso del Drake es emocionalmente intenso. Muchos viajeros llegan a Ushuaia con la cabeza todavía en el continente blanco, y un par de días de descompresión —sin correr, sin maletas que arrastrar al taxi— hacen que la experiencia se asiente de una forma completamente diferente.

Para profundizar en el viaje completo

Esta guía cubre la logística de llegada. Para el resto de la planificación:

La Antártida es el viaje que más planificación requiere de cualquier destino que conozco —y el que más recompensa cuando esa planificación está hecha con cabeza. La ruta no es difícil; solo hay que respetarla.

Datos de rutas, aerolíneas y operadores verificados con fuentes especializadas a junio de 2026. Los precios de vuelos y las frecuencias de aerolíneas varían por temporada; confírmalos directamente con cada operador antes de reservar. Lo marcado como (verificar) es orientativo.

Preguntas frecuentes

¿Hay vuelos directos de España a Ushuaia?

No. La ruta habitual es Madrid o Barcelona → Buenos Aires (Iberia, Air Europa, LATAM o Aerolíneas Argentinas; ~13–16 h) y desde allí Buenos Aires → Ushuaia con Aerolíneas Argentinas, Flybondi o JetSMART (~3 h 40 min). Total puerta a puerta desde España: unos dos días de viaje contando noche en Buenos Aires o escala rápida.

¿Qué es el Paso de Drake y cuánto dura?

El Paso de Drake es el tramo de océano entre el Cabo de Hornos y las Islas Shetland del Sur (~800 km). Dura aproximadamente 48 horas en cada sentido. Puede ser muy tranquilo (el 'Drake Lake') o muy agitado con olas de 8–12 m (el 'Drake Shake'). Hasta el 50% de los pasajeros sienten algún grado de mareo.

¿Vale la pena el fly-cruise para evitar el Drake?

Depende del perfil. El fly-cruise (vuelo charter de ~2 h desde Punta Arenas a la Isla Rey Jorge) ahorra 4 días de navegación y es ideal para quien tiene el tiempo justo o predisposición severa al mareo. El inconveniente: cuesta un 20–40% más y el vuelo también depende del tiempo —puede retrasarse 24–48 h—. No elimina la incertidumbre; la cambia de mar a meteorología aérea.

¿Cuántos días debo llegar antes del embarque a Ushuaia?

Como mínimo un día completo antes del embarque. Los vuelos patagónicos a Ushuaia se cancelan o retrasan por viento con frecuencia, y perder el barco es un coste enorme que ningún seguro estándar cubre íntegramente. Con dos días de margen estarás tranquilo.

¿Qué medicación tomar para el mareo en el Drake?

Las opciones más usadas: parches de escopolamina (aplicar 4 h antes de zarpar; consultar con tu médico si tienes más de 50 años), Dramamine o Meclizine (Bonine), y pulseras de acupresión Sea-Band. A bordo el médico suele disponer de Fenergan (prometazina). Consulta siempre con un médico antes de embarcarte.

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Olivia

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